LOVAINA, LA CIUDAD UNIVERSITARIA DE FLANDES

27.03.2014 18:07

          A pesar de ser Lovaina la ciudad universitaria de Flandes por excelencia, situada a escasos 27 kilómetros de Bruselas y  ampliamente conocida por miles de estudiantes de toda Europa que cursan estudios universitario y especializaciones en una ciudad beneficiada por los efectos del Plan Erasmus de intercambio de poblaciones estudiantiles, Lovaina (Leuven en su idioma) no resulta demasiado conocida por los turistas que recorren Bélgica resultando sumamente injusta esta falta de popularidad cuando se trata de una ciudad repleta de encanto y con numerosas facetas que aconsejan disfrutar de su agradable ambiente.

          Muy diferentes son sus características si tenemos en cuanta los periodos de estudio ya que con la iniciación del curso académico, los poco mas de 88.000 habitantes de Lovaina aumentan hasta llegar a los 116.000, impregnando la ciudad de la actividad de todo tipo desarrollada por los estudiantes.

          Buena parte de su fama como recinto universitario se debe a que Erasmo de Rótterdam impartió clases en sus aulas confiriéndole un prestigio que permanece intacto hasta nuestros días. Fundada en el año 1.425, Lovaina cuenta con numerosos edificios que datan del siglo XV y entre los que destacan los situados en la Grote Markt o Plaza

Mayor, situada en el corazón de la ciudad, como el Ayuntamiento o la Iglesia de San Pedro.

          Disfrutar del paseo por el centro de Lovaina supone un placer que conjuga la visión de un conjunto de edificaciones muy notables, a la comodidad que supone disfrutar de un espacio urbano en el que se encuentra limitado, cuando no suprimido totalmente, el tráfico rodado, permitiendo el paso distendido por espacios de amplitud y comodidad donde discurren numerosos peatones e infinidad de bicicletas que constituyen uno de los medios de transporte mas habituales entre sus habitantes.

          Para el viajero que recorra la ciudad, resulta imprescindible extasiarse ante la belleza del Ayuntamiento, un edificio de puro estilo gótico brabanzón en el que se puede disfrutar de la visión de las 236 tallas de figuras que cuajan los nichos de la construcción representando escenas bíblicas y muchas de las cuales representan personajes conocidos o populares de la ciudad.

          Muy cerca, la Iglesia de San Pedro, del mismo estilo que el ayuntamiento, encierra numerosos elementos de gran interés entre los que destaca su impresionante carrillón cuya última instalación data de 1.998.

          Debido a su secular tradición cervecera por todas partes aparecen muestras comerciales invitando a degustar la cerveza que se elabora en varias fábricas locales y que se puede degustar en amplias terrazas en la vía pública o en los numerosos establecimientos que rivalizan en la oferta de las mas variadas ambientaciones, dotadas de curiosos motivos decorativos y en los que se ofrecen docenas de variedades de cerveza, constituida en la bebida mas consumida por los habitantes de Lovaina.

          Junto al atractivo de la rubia cerveza, la delicia de los bombones que se elaboran, de manera artesanal, en algunos de los establecimientos dedicados a mantener viva la tradición de estos dulces que cuentan con merecido reconocimiento no solo en toda Bélgica sino prácticamente en toda Europa.

          Recorriendo Lovaina por sus tranquilas calles, se contempla la sucesión de edificios que albergan servicios universitarios, bibliotecas, centros de estudio o servicios para hacer más confortable la estancia de los estudiantes nacionales o extranjeros.

          Un floreciente mercado que abarca desde los numerosos puestos de un mercadillo callejero hasta las infinitas muestras de artesanía y recuerdos de la ciudad o el amplio mercado de flores situado en las cercanías de la Plaza Mayor.

          El Gran Beaterio merece una especial consideración por estar considerado como uno de los más impresionantes de Flandes. Actualmente se utiliza como residencia de estudiantes y con sus seis hectáreas de superficie, goza de una gran reputación internacional por la excelente restauración de que fue objeto bajo los auspicios de la Universidad de Lovaina.

          En verano, aun con la disminución de animación que corresponde al periodo vacacional y a la ausencia de estudiantes, la diversión continúa estando patente en las calles que durante todos los viernes del mes de julio se llenan de música jazz, folk, blues o country con motivo de un festival al aire libre, conocido como Beleuvenissen, en el que se dan cita los artistas más conocidos del panorama musical internacional para en los días 13, 14 y 15 de agosto celebrarse uno de los festivales urbanos más grandes de ambiente estudiantil, el Marktrock al que concurren importantes grupos nacionales e internacionales. Otra actividad musical muy atractiva son los conciertos de carillón en la Iglesia de San Pedro.

          Lovaina,  una ciudad tranquila, llena de rincones apacibles y de callecitas empedradas y dotadas de un singular encanto, se convierte en el destino ideal para aislarse de ambientes más llenos de agitación. Una ciudad donde los edificios, el ambiente y hasta el agradable trato de los lovainenses, componen un espacio en el que perduran remotos vestigios históricos en edificios, plazas, calles y jardines.

          Un destino que merece la pena ser visitado como una relajante etapa de cualquier viaje por sus cercanías.

          Texto y fotos de Miguel Alberto MARTINEZ MONGE